¡Accidentes NO! Recomendaciones para repostar la embarcación

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Desoladora imagen la que estos días ha aparecido en los medios. Lo más estremecedor ha sido el daño físico que han sufrido los ocupantes de la embarcación. Todo nuestro apoyo y mejores deseos para con ellos. 

Lejos de sensacionalismos, desde escuelamaritima.es os hacemos llegar un artículo redactado por el instructor principal de nuestros cursos de certificados de especialidad STCW, con unos consejos y pautas fáciles de seguir y con un alto carácter preventivo y responsable a la hora de repostar. ¡¡No te pierdas esta publicación!!

Si quieres, descárgate las recomendaciones aquí  para llevarlas siempre contigo. Sigue leyendo :) 

 

Recomendaciones a la hora de repostar una embarcación

Pese a que el repostaje de cualquier embarcación se considera una actividad común en el sector náutico, cualquier patrón ha de ser consciente de los riesgos que tales operaciones entrañan y que difieren de los que se asumen repostar vehículos en tierra.

Lo primero que es necesario resaltar es que las estaciones de suministro existentes en puertos e instalaciones náuticas deben tener desarrollados procedimientos de trabajo e instrucciones seguras que deben ser conocidas por todos sus trabajadores. Lamentablemente la experiencia nos enseña que esto no usual, por lo que no está demás tener en cuenta las siguientes recomendaciones generales, recordando siempre que la SEGURIDAD ES LO PRIMERO:

  • Después de afirmar la embarcación al muelle de servicio de la gasolinera, no importa dónde se esté repostando, se hace necesario, por no decir imprescindible, despejar la zona donde se ubique la boquilla de carga de cualquier persona que no esté involucrada en la operación.
  • Por supuesto habrá que desconectar el motor, así como apagar o evitar cualquier elemento que pueda significar una fuente de ignición; material de fumar, teléfonos móviles, equipos electrónicos de a bordo o llamas abiertas.
  • Mantener el “boquerel” (boca de la manguera que regula el paso del fluido) en contacto con el borde del agujero por donde se rellena el tanque de combustible de la embarcación, con el fin de prevenir la acumulación de electricidad estática y por ende la posibilidad de que se produzcan chispas.
  • No llenar nunca completamente el tanque de combustible. Es recomendable completarlo hasta aproximadamente el 90 % de su capacidad, con el fin de prevenir la expansión del combustible, que se produce con el aumento de la temperatura exterior.
  • La mayoría de las veces la indicación de que el tanque está lleno es su rebose. Pueden procurarse sistemas anti-rebose simples, como materiales absorbentes situados en el propio boquerel. Caso de que se produzca, limpiar inmediatamente cualquier derrame de combustible con un papel o trapo absorbente.
  • Limpiar cualquier resto de combustible que se haya derramado en la sentina o en las partes interiores bajas de la embarcación (plan de la bañera), hay que recordar que los vapores de la gasolina o el gas-oil no se elevan en la atmosfera circundante sino que debido a que son más pesados que el aire (densidad relativa 3-4) se acumulan en las partes bajas.

        

  • Nunca poner el boquerel en manos libres, si dispone de este dispositivo, y evitar cualquier distracción durante la operación de repostaje. Recordar que los derrames aunque sean accidentales son sancionables, así como que, el uso de detergentes, jabones, emulsionantes u otros productos químicos que sirvan para dispersar el derrame están prohibidos y su uso altamente penalizado. Cualquier persona que aplique dichos elementos deliberadamente puede sufrir sanciones y multas elevadas.

 

Por otro lado, todo patrón debe conocer que a la hora de repostar:

  • Los tanques de combustible llevan sistemas de aireación para permitir la entrada y salida de aire y así equilibrar su presión interna con la atmosférica al variar el nivel de combustible durante el repostaje, al vaciarse el tanque según se consume el  combustible o al variar el volumen del combustible por los cambios de temperatura.
  • A medida que el tanque se va llenando, una parte de los vapores generados se absorbe por el sistema de recuperación de gases del boquerel, y otra parte se expulsa por la tubería de exhaustación del tanque.
  • Muchas embarcaciones también disponen de sistemas de extracciones de gases a base de ventiladores (blowers). Estos dispositivos son antideflagrantes con un sistema de encendido independiente del sistema de arranque de los motores, por lo que en condiciones normales de funcionamiento no producen chispas. Estos sistemas deben ponerse en marcha durante el repostaje, con el fin de que los gases de combustible filtrados desde los tanques sean expulsados a través de las rejillas de ventilación generalmente situadas en los costados de la embarcación, lo que genera olores en estas localizaciones, los cuales pueden prevenirse colocando en las mismas contenedores adaptables.
  • Su embarcación debe estar adrizada, dado que así se facilitará la introducción del combustible. Cualquier escora incrementa la posibilidad de derrames.
  • Deben cerrarse todos los portillos, lumbreras, tragaluces o escotillas en previsión de que cualquier vapor combustible se introduzca en el interior de la embarcación.
  • Conocer aproximadamente el número de litros que deben introducirse en el depósito para alcanzar aproximadamente el 90 % de capacidad, así evitará reboses inadvertidos.

  • La persona que mantenga el boquerel para repostar debe situarse en una posición cómoda que le permita visualizar el nivel de la boca, lo que puede significar que incluso necesite sentarse, bien en la borda o en un taburete, en caso de tener que rellenar grandes depósitos. Una indicación de que el depósito está a punto de rebosar es escuchar el sonido del aire salir del conducto de llenado. Si tiene que hacer esfuerzos para mantener el boquerel y vigilar el llenado se incrementan los riesgos de que se produzca un rebose.
  • Cualquier embarcación mayor de 18 m de eslora debería colocar un cartel de advertencia de que está repostando (Imagen 1).      
  • Asegurase de que se dispone de un extintor para líquidos combustibles (incendios tipo B y C) cercano a la zona de operaciones. La gasolinera debería contar con al menos uno por surtidor (Imagen 2). 
  • Ante la constatación de cualquier derrame contaminante (Imagen 3), se comunicará inmediatamente con la Autoridad Marítima (Salvamento Marítimo) facilitando el nombre y la bandera de la embarcación, hora y fecha del accidente, tipo de accidente, clase de producto derramado, cantidad, medidas tomadas para detener el derrame, situación, propietario del buque, etc.

                                             

Una vez completado el repostaje:

  • Mantener unos minutos el “blower” activado, caso de que la embarcación lo posea.
  • Abrir todas las aperturas cerradas.
  • Esperar unos cuatro minutos, tiempo suficiente para percibir cualquier olor de hidrocarburos aromáticos, antes de volver antes de encender el motor.

 

Autor: Jose Gil Fanjul Viña. (Piloto de Primera de la Marina Mercante, Máster en Tecnología Educativa, Docente e instructor principal en cursos de especialidad marítima ámbito STCW de la DGMM). 

En exclusiva para Blog de escuelamaritima.es - Escuela del Mar